Benidorm es famosa por sus magnificas playas, su ambiente nocturno y su inconfundible skyline lleno de rascacielos, pero a su vez también mantiene rincones conencanto que invitan a pararse y contemplar el mar Mediterráneo con calma. Uno de los más especiales es, sin duda, el Balcón del Mediterráneo de Benidorm, uno de los lugares más fotografiados y representativos de la ciudad.
Situado en pleno casco antiguo, sobre el promontorio rocoso que separa las playas de Levante y Poniente, este mirador ofrece unas vistas privilegiadas del litoral. Sus características balaustradas blancas, sus escaleras y el azul intenso del mar crean una imagen difícil de olvidar.
Visitarlo es una de esas experiencias sencillas que terminan convirtiéndose en uno de los mejores recuerdos de las vacaciones.El Balcón del Mediterráneo se encuentra en la plaza del Castillo, en la parte más elevada del casco antiguo de Benidorm. Está situado frente a la iglesia de San Jaime y Santa Ana, entre la playa de Levante, la playa de Mal Pas y la playa de Poniente.
Su ubicación permite contemplar dos caras muy diferentes de Benidorm. Hacia un lado se extiende la playa de Levante, con su animado paseo marítimo y su reconocible skyline. Hacia el otro aparecen el puerto y la extensa playa de Poniente, con un ambiente generalmente más tranquilo.
El propio paseo hasta el mirador también merece la pena. Las calles estrechas y las fachadas blancas del centro histórico recuerdan el origen marinero de Benidorm y muestran una imagen diferente de la ciudad.
El Balcón del Mediterráneo también es conocido como Mirador del Castillo, ya que ocupa el lugar donde antiguamente se levantaba una fortaleza defensiva. Su posición elevada permitía vigilar la costa y proteger a la población frente a posibles ataques procedentes del mar.
Aunque el castillo ya no se conserva, el entorno mantiene su valor histórico y continúa siendo uno de los puntos más emblemáticos de Benidorm. Desde aquí resulta fácil imaginar cómo era la localidad cuando todavía era un pequeño pueblo pesquero, mucho antes de convertirse en uno de los grandes destinos turísticos del Mediterráneo.
El mirador puede visitarse durante todo el día, aunque cada momento ofrece una experiencia diferente.
Desde Hotel Flash el Balcón del Mediterráneo se encuentra al otro extremo de la playa de Levante. Una de las formas más agradables de llegar es caminar por el paseo marítimo, disfrutando de las vistas al mar durante todo el trayecto.